Frente a las expresiones del concejal del PJ -del riñón del Intendente-, que ha recurrido a ataques personales y a la descalificación pública en redes sociales para justificar su accionar político, me veo en la necesidad de ejercer mi derecho a réplica. No lo hago por confrontación, sino por la obligación ética de poner en palabras una realidad que durante años fue ignorada en diferentes gestiones, tanto provinciales como municipales.
Desde hace más de 30 años vivo en la calle Santiago del Estero, en la ciudad de Santa Rosa. Me instalé allí con mis hijos, siendo todos menores de edad en ese entonces. Desde aquel momento, como tantos vecinos del barrio, convivimos con inundaciones constantes, napas freáticas que suben y desbordan, y cloacas colapsadas que, en cada tormenta, ingresan a nuestras viviendas. Esta es una situación crónica, reiterada y documentada en imágenes, videos y denuncias.
Estas no son comparaciones metafóricas: se trata de una realidad concreta y dolorosa. Cada lluvia significa pérdidas: muebles destruidos, ropa y útiles escolares arruinados, alimentos echados a perder, autos inutilizados, mascotas en riesgo. Pero más allá de los objetos, significa vivir con miedo. Porque no se trata solo de agua de lluvia, sino de agua de cloaca, con el daño sanitario, emocional y estructural que eso representa.
El origen de este problema es la falta de infraestructura. La obra de desagües pluviales de la calle Santa Cruz, incluida hace más de 40 años en el Plan Director de Santa Rosa, nunca fue ejecutada. Mientras tanto, los gobiernos de turno han priorizado reformas en la plaza San Martín, la semipeatonal, rotonda Centro Cívico, parque lineal, y otras intervenciones estéticas, antes que atender esta emergencia que afecta a decenas de familias.
Frente al deterioro de mi vivienda, decidí construir una nueva estructura en el fondo del terreno, elevada y más segura, con mi sueldo de docente. Sin privilegios ni favores. Desde 2017, tramito una excepción al Código Urbanístico. Lo hice —y lo repetí— como vecina, no como concejal.
No es un beneficio. Es una excepción basada en el riesgo habitacional real y documentado que sufría mi familia. Por eso, duele e indigna que se utilice esta situación para ataques personales o especulaciones políticas, mucho más cuando se involucra de manera irresponsable a mi familia.
Milito desde hace más de 40 años en la Unión Cívica Radical. Nunca ocupé cargos hasta que me jubilé y fui elegida concejal, con orgullo y compromiso. Siempre defendí mis principios y trabajé por los vecinos, sin ceder ante intereses económicos ni alianzas oportunistas. Lamento profundamente que quienes hoy ocupan cargos hayan abandonado sus convicciones y utilicen su banca para desinformar y agredir. Lamento profundamente que algunos abandonen sus ideales para aliarse con aquellos a quienes antes combatían, y que usen su banca no para representar al pueblo, sino para atacar a quienes sí caminamos los barrios y vivimos sus problemáticas. Lamento profundamente que, por no coincidir políticamente, sufra este tipo de aprietes. Lamento profundamente que este concejal, sin escuchar ni valorar lo expresado por la Cámara de Comercio, Colegio de Arquitectos y otros, desvirtúe la realidad con este tipo de salida pública que es lo más parecido a un escrache.
Reitero lo que dije públicamente con respecto a la multinacional que usted defiende: de acuerdo que se instalen en esta ciudad, que se concreten las 100 nuevas fuentes de trabajo, que se produzca una verdadera competencia comercial. NO en ese lugar (E11), SÍ en corredores comerciales según Ordenanza N.º 6976/2023.
Como representante elegida por el voto popular, y sobre todo como vecina de Santa Rosa, seguiré trabajando por y para los vecinos. Reitero: estoy en política no para obtener privilegios, sino para transformar realidades injustas y hacer oír las voces de quienes fueron históricamente ignorados.
Estas palabras no buscan confrontar, sino visibilizar. Porque lo que está en juego no es una discusión política menor: es la dignidad y la seguridad de las familias que viven iguales situaciones.
Pienso:
¿Si no es apriete, es escrache?
Qué bajo caen algunos personajes. Están lejos de conocer los problemas de los vecinos, menos de ser empáticos.
¿De qué más son capaces estos personajes?
Luján Mazzucco
PRENSA:
- https://www.eldiariodelapampa.com.ar/la-pampa/56491/la-hija-de-mazzucco-cruzo-a-bompadre--la-casa-tras-tantas-inundaciones-ya-no-resistia-mas
- https://www.eldiariodelapampa.com.ar/la-pampa/56539/la-calle-santiago-del-estero-y-santa-rosa-no-son-disney-ni-miami
- https://www.planbnoticias.com.ar/index.php/2025/06/10/excepciones-en-el-deliberante-cruces-entre-bompadre-y-familiares-de-la-concejala-de-la-ucr-lujan-mazzuco/
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