Estaba leyendo una publicación del concejal Maxi Bompadre, empecinado en llevar el debate político a niveles subterráneos. Con un nuevo ataque personal, pretende disimular el privilegio que le otorgaron a una multinacional comparándolo con la excepción por una vivienda inundada.
Dice que vivimos en Disney. Supongo que no es literal, pero por las dudas aclaro que no podríamos vivir ahí porque no es zona residencial. A menos que allá también existan algunos concejales rápidos para los mandados que nos den una excepción para construir al lado de la casa de Mickey Mouse.
Igual se nos haría difícil ir a convencerlos porque no acostumbramos a viajar por el mundo como Bompadre, que en septiembre pasado dejó a su bloque en minoría para irse de vacaciones.
Contrariamente, nuestra ausencia en la sesión fue un mensaje de rechazo no sólo al Maxi negocio, sino al atropello institucional. No toleramos que el Concejo Deliberante se deje manejar por intereses privados ni por nadie. No tiene nada que ver con los otros puntos que estaban en el orden del día.
Ojalá que el concejal, que ya no combate el capital, reconsidere su actitud.
Diego Camargo - UCR

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