Frente a las expresiones del concejal del PJ -del riñón del Intendente-, que ha recurrido a ataques personales y a la descalificación pública en redes sociales para justificar su accionar político, me veo en la necesidad de ejercer mi derecho a réplica. No lo hago por confrontación, sino por la obligación ética de poner en palabras una realidad que durante años fue ignorada en diferentes gestiones, tanto provinciales como municipales. Desde hace más de 30 años vivo en la calle Santiago del Estero, en la ciudad de Santa Rosa. Me instalé allí con mis hijos, siendo todos menores de edad en ese entonces. Desde aquel momento, como tantos vecinos del barrio, convivimos con inundaciones constantes, napas freáticas que suben y desbordan, y cloacas colapsadas que, en cada tormenta, ingresan a nuestras viviendas. Esta es una situación crónica, reiterada y documentada en imágenes, videos y denuncias. Estas no son comparaciones metafóricas: se trata de una realidad concreta y dolorosa. Cada lluvia...